Según un reciente estudio del BCE sobre los hábitos de pago de los europeos, cada vez pagamos menos en efectivo. Aunque españoles y griegos utilizamos efectivo en la mayoría de las compras cotidianas, 87% aprox. Además en la zona euro el efectivo sigue siendo importante, es utilizado en más del 75 % de las compras ordinarias. Del 2002 al 2017 el valor de euros en circulación se ha quintuplicado, debido en parte a que el número de países que utilizan el euro ha aumentado.

Nuevo billete de 50 euros

El Banco Central Europeo sigue promoviendo la seguridad de los pagos para todos los europeos. Para ello mejora continuamente los elementos de seguridad de los billetes en euros para que sea más difícil su falsificación. Según sus recientes estadísticas, los billetes de 50 euros son los más falsificados. De ahí la importancia de la emisión del nuevo billete de 50 euros, que entró en circulación el pasado 4 de abril, ya que es más seguro y fácil de comprobar. Algunos de los elementos de seguridad que incorpora son: impresión en relieve, marca de agua, ventana con retrato, número verde esmeralda, holograma con retrato.

Cómo los falsificadores aprovechan las circunstancias

Por desgracia, la innovación y mejora, no solo se da en los nuevos billetes auténticos, sino que los falsificadores también evolucionan en la confección de los billetes falsos. Y como ocurre en nuestra vida cotidiana, aprovechan cualquier nueva circunstancia en la que haya cierta “confusión” para introducir los billetes falsos, en este caso, la entrada en circulación del nuevo billete de 50 euros.

El comerciante o empresario debería reconocer los nuevos billetes, utilizando el método «toque, mire y gire» descrito en las páginas del sitio web del BCE. Pero, seamos sinceros, cuando el cliente te da el billete no es muy práctico ponerte, en ese momento, a examinarlo detenidamente, tanto por la “mala imagen” y desconfianza que se desprende del hecho en sí, como por la falta de tiempo si hay otros clientes esperando. Aparte de no tener la fiabilidad de si el billete es falso, pues a veces es evidente pero otras cuesta mucho diferenciarlos, ya que algunos billetes falsificados son muy semejantes a los auténticos.

Por eso es imprescindible disponer de un validador o autenticador de billetes que sea capaz de detectar los billetes falsos.

Cuándo no sirve de nada tener un detector de billetes falsos

Algunos comerciantes me han explicado que habían tenido algún detector de billetes falsos, pero que no lo utilizaban prácticamente nunca. Efectivamente, si un validador de billetes no se usa, pues no sirve de nada tenerlo. Algunas veces esto ocurre porque el dispositivo está situado en un lugar incómodo, alejado de la caja registradora, otras por ahorrar tiempo sólo se validan los billetes grandes o no se utiliza cuando el pago lo realiza un cliente de confianza.

Por todo ello, aconsejo seguir las siguientes recomendaciones:

1.- Colocar el validador de billetes en un sitio cómodo, normalmente cerca de la caja registradora, ya que va a ser el destino final donde se guarde el billete.

2.- Coger como costumbre pasar todos los billetes por el validador, tanto los billetes de más valor (100 € y 200 €), como los de menos (10 € y 5 €).

3.- Validar los billetes de todos los clientes, sin distinción, tanto si se trata de clientes habituales como esporádicos. Con esta rutina se evita desconfianza por parte de los clientes. No nos equivoquemos, cualquiera puede ser víctima de los falsificadores, inclusive nuestros clientes habituales, los cuales podrían pagarnos con billetes falsos que les hayan colocado sin que sean conscientes de ello.

Qué ha de cumplir un buen detector de billetes falsos

Las siguientes características son imprescindibles que cumpla lo que se considera un buen detector de billetes falsos:

  • Seguridad y Fiabilidad-> El dispositivo debe haber sido probado satisfactoriamente, es decir, figurar en la lista de dispositivos autenticadores de billetes evaluados positivamente por el Banco Central Europeo. En esta lista figura la fecha de la última prueba, así como el fabricante, dispositivo y última versión.

  • Disponibilidad de futuras actualizaciones gratuitas -> El proveedor debería facilitar de una manera gratuita y sencilla la actualización del software (firmware) que contemple futuras actualizaciones. Por ejemplo para el tratamiento de los nuevos billetes 100€ y 200€ de la serie ES2 que se introducirán a finales del 2018, así como para las nuevas falsificaciones que vayan apareciendo.

  • Garantía y Prestigio del fabricante. El fabricante es el que proporciona la garantía del producto. En caso de un mal funcionamiento del dispositivo, es aconsejable que el fabricante preste servicios en España. Así como que sea una compañía de reconocido prestigio, para asegurarnos la efectividad y facilidad en los trámites. Hemos de asegurarnos que no nos suponga un coste añadido el envío del dispositivo para su reparación o sustitución, lo que mayormente ocurre cuando la sede está en el extranjero.

  • Fácil manejo y reducidas dimensiones. Es importante que el dispositivo sea fácil de utilizar y ocupe poco espacio, para poder ser utilizado por cualquier usuario y quepa en cualquier sitio. Si además puede funcionar con batería entonces se amplía su autonomía y lugar de colocación.

  • Buena relación calidad-precio. Existen muchos productos en el mercado de muy bajo coste que supuestamente sirven para detectar billetes falsos: bolígrafos, detector infrarrojos, etc. que no cumplen la calidad mínima requerida para la correcta detección de cualquier billete falso. Por eso es aconsejable utilizar validadores de billetes a un precio razonable pero que cumplan las características que se consideran imprescindibles.